BIOGRAFIA Y POEMAS DE ERNESTO CARDENAL
Ernesto Cardenal (1925- ), poeta y político nicaragüense. Aunque nació en Granada (Nicaragua), pasó su niñez en León, de donde procedía su familia paterna. Después volvió a Granada y estudió en el mismo colegio jesuita en el que habían estudiado José Coronel Urtecho y Pablo Antonio Cuadra, dos escritores vanguardistas con quienes compartió sus primeras inquietudes poéticas.
Entre 1943 y 1947 estudió Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México. Por estas fechas, Cardenal era discípulo del humanista hondureño Rafael Heliodoro Valle, alrededor de quien se reunían otros jóvenes escritores, como Augusto Monterroso y Ernesto Mejía Sánchez. En 1946 se realizó una edición limitada de Ansias y lengua de la nueva poesía nicaragüense, memoria que Cardenal redactó cuando terminaba su carrera universitaria y que, tres años después, amplió en su introducción a la antología Nueva poesía nicaragüense, con la cual dio a conocer las novedades poéticas de su país.
En 1947 se matriculó en la Universidad de Columbia (Nueva York), donde estudió literatura inglesa. Comprometido en la lucha contra el general Anastasio Somoza, en 1954 participó en la fracasada conjura que pretendía derrocar al dictador. Tras su experiencia en un monasterio trapense de Kentucky, se ordenó sacerdote en 1965 y creó en su país la abadía de Solentiname, poderoso foco de la revolución de la vida cultural y religiosa iberoamericana. De esta experiencia deriva su libro de poemas El evangelio en Solentiname (1977). En 1970 publicó En Cuba, un libro que revela su perspectiva favorable a la Revolución Cubana, sin ocultar por ello sus opiniones críticas, sobre todo con respecto a la discriminación contra los homosexuales. Tras la caída de Somoza, fue nombrado en 1979 ministro de Cultura por el régimen sandinista. Muy próximo a la teología de la liberación, Ernesto Cardenal intensificó su enfrentamiento con las autoridades eclesiásticas.
Acuarela
Los ranchos dorados cercados de cardos;
chanchos en las calles;
una rueda de carreta
junto a un rancho, un excusado en el patio,
una muchacha llenando su tinaja,
y el Momotombo
azul, detrás de los alegres calzones colgados
amarillos, blancos, rosados.
ERNESTO CARDENAL
EPIGRAMA
Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido:
yo, porque tú eras
lo que yo más amaba,
y tú, porque yo era
el que te amaba más.
Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:
porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,
pero a ti nadie te amará
como te amaba yo.
Muchachas que algún día
leaís emocionadas estos versos
Y soñéis con un poeta
Sabed que yo los hice
para una como vosotras
y que fue en vano.
ERNESTO CARDENAL
